(55 11) 98374.5258 esther@emilani.com.br

Verbo parecer(se)

Me dedico aquí a mostrar los distintos  usos del verbo parecer y el régimen preposicional del verbo parecerse. Es muy común que los brasileños que aprenden el español utilicen el verbo parecerse de una forma equivocada, ya que sufren interferencia de una construcción portuguesa. Espero contribuir con esa publicación a aclarar cuáles son los usos y estructuras adecuados en ambos idiomas. 

Esther Maria Milani

En español, el verbo parecer(se) es irregular y se conjuga como agradecer. Para consultar su conjugación completa, acceda: http://www.rae.es/, busque parecer y enseguida haga clic en CONJUGAR.

Parecer(se)

1. En forma no pronominal, parecer se conjuga en todas las personas cuando significa “tener determinada apariencia, o dar la impresión de ser o estar de una determinada manera”.

Ej.: Ese niño parece muy adaptado a la nueva escuela.

Las nubes parecían muy bajas.

Esa casa parece un palacio.

2. Puede llevar un complemento de persona.

Ej.: Me parecen muy buenos tus textos.

Estos zapatos me parecen grandes para ti.

3.  Se usa muy frecuentemente con bien o mal para expresar un juicio favorable o desfavorable a la cosa de que se trata.

Ej.: Me parece bien que te diviertas, pero me parece mal que no estudies.

4. Se emplea muy frecuentemente para atenuar un juicio, una censura o un reproche.

Ej.: Nos pareció que no has hecho bien en decírselo.

Les pareció muy mal que lo hayas insultado delante de todos.

5. Cuando parecer se construye con una oración subordinada sustantiva introducida por que, como si o como que se conjuga siempre en tercera persona del singular y significa “dar la impresión de ser cierto lo que expresa la oración subordinada”.

Ej.: Parece que todo se ha resuelto de manera favorable.

Parece como si les desagradara mi presencia.

Parecía como que no me creyeran.

Nos parece que ya es demasiado tarde.

6. Aunque se conserva en la lengua popular, hoy se siente como anticuado en la lengua culta, y debe evitarse, el uso de parecer(se) con el sentido de aparecer(se) o dejarse ver en algún lugar.

Ej.: Hace mucho que no parece por aquí.                 No pareció ante el juez.

El uso de parecerse cuando significa asemejarse y se emplea en construcción recíproca (ej. 1) o con un complemento obligatoriamente precedido por la preposición “a” (ej. 2).

Ej.: 1 – Mi hermana y yo nos parecemos mucho.

El italiano y el español se parecen. (construcciones recíprocas)

Ej.: 2 – Los hijos se parecen mucho al padre, pero no a la madre.

Esta casa se parece a la de las ilustraciones de los cuentos. (parecerse a)

 Brasileños, ¡OJO!

Aquí suele ocurrir una interferencia importante del portugués en el uso del verbo parecer(se) en los estudiantes brasileños que aprenden el español. En portugués, la forma más común del uso del verbo parecer, con el sentido de asemejarse,  es usarlo en la voz pasiva y  con la preposición com o a (siendo esta última menos usual en el lenguaje oral).

Ej.:  Sou muito parecida com  a minha mãe.

Meu filho não é nada parecido com o pai.

 Sou muito parecida à minha mãe.

Meu filho não é nada parecido ao pai.

Otras formas correctas del uso del verbo parecer-se en portugués, aunque unas más usuales que otras, son:

Ej.:  Eu me pareço muito com a minha mãe.

Eu me pareço muito à minha mãe.

Pareço-me muito com a minha  mãe.

Pareço-me muito à minha mãe. (Siendo el primer ejemplo el más usual y corriente.)

Si vamos a traducir todas esas oraciones al español, debemos utilizar el verbo parecerse  en la voz la activa con la preposición a y no con. Otra diferencia importante es que, en español, los pronombres complemento van antes del verbo conjugado (con excepción del imperativo afirmativo) y no se suele colocar explícitamente el pronombre sujeto (yo, tú, él…) en el comienzo de la oración, a no ser en los casos de énfasis o de necesidad de aclaración del sujeto. 

Ej.: Me parezco mucho a mi madre (Yo me parezco mucho a mi madre.)

No se parece  al padre (Él/Ella no se parece al padre).

São Paulo no se parece  a  El Cairo.

Fuentes de consulta:

  1. Diccionario panhispánico de dudas (RAE)
  2. Diccionario María Moliner (Espasa)
  3. Diccionario de uso de las preposiciones españolas (Espasa)
  4. Dicionário prático de Regência Verbal (Celso Pedro Luft)

     

Verbos de cambio (4) VOLVERSE

VERBOS DE CAMBIO

Son verbos que expresan cambios reversibles o irreversibles (voluntarios o no), y que se utilizan muy frecuentemente en español. Trataré de dar aquí indicaciones importantes acerca de su uso, principalmente para los estudiantes brasileños, que suelen confundirse mucho al utilizarlos.

Hay muchos verbos de cambio. Me detendré aquí a comentar el uso de los principales: hacerse, ponerse, quedarse y volverse.

Volverse se construye con grupos nominales con artículos, más frecuentemente si junto a ellos denota cambios de actitud, de carácter o de personalidad.

Se volvió un solitario intelectual.

Se volvió un aliado bastante fuerte.

Te volviste egoísta / desconfiada / un déspota.

Se ha vuelto insoportable.

Le salió la lotería y se volvió rico de la noche a la mañana. (no hizo ningún esfuerzo, le ocurrió volverse rico en contraste con Se hizo rico a costa de su esfuerzo).

Volverse con grupos nominales sin determinantes, característico de la lengua literaria.

Todo en ella se vuelve curva y prominencia, sinuosa elevación, blandura al temple.

Volverse se usa con adjetivos que se construyen con ser:

Su tono se volvió amenazador.

Te has vuelto muy escéptica.

Volverse tranquilo alguien (convertirse en una persona tranquila).

Volverse sensible.

Volverse con adjetivos que denotan cambios notables en la forma de ser o de actuar de las personas o de otras entidades, sean de sentido negativo (volverse desconfiado, feo, tonto) o positivo (volverse bueno, considerado, metódico).

El adjetivo loco –Volverse loco (en el sentido de demente).

No seas loco (en el sentido de alocado).

Ponerse loco. (en una situación momentánea – Se puso loco con el comportamiento de su hijo)

Verbos de cambio (3) QUEDARSE

VERBOS DE CAMBIO

Son verbos que expresan cambios reversibles o irreversibles (voluntarios o no), y que se utilizan muy frecuentemente en español. Trataré de dar aquí indicaciones importantes acerca de su uso, principalmente para los estudiantes brasileños, que suelen confundirse mucho al utilizarlos.

Hay muchos verbos de cambio. Me detendré aquí a comentar el uso de los principales: hacerse, ponerse, quedarse y volverse.

El uso de quedar(se) es propio de los adjetivos:

1)  que designan estados carenciales o expresan la pérdida de algo: calvo, ciego, cojo, huérfano, mudo, paralítico, solo, soltero, sordo, vacío, viudo, minusválido etc.

2) que designan ausencia de acción: quieto, rígido, inmóvil, cortado, tieso, casi siempre utilizados con quedarse en lugar de quedar.

Hay casos en que se perciben diferencias de registro lingüístico entre quedar y quedarse y también diferencias geográficas.

La sala quedó / se quedó en penumbra.

Todos quedaron / se quedaron estupefactos.

Quedar es más frecuente que quedarse en algunos países americanos.

Nunca se quedó embarazada. (España)     /    Nunca quedó embarazada. (América)

Se quedó paralítico. (España)      /    Quedó paralítico. (América)

Quedar o Quedarse se usan con gran número de adjetivos que denotan estados anímicos transitorios, muchas veces causados por una impresión: absorto, atónito, boquiabierto, estupefacto, frío, perplejo, preocupado, sorprendido, tranquilo, embobado, pasmado, fascinado etc.

Verbos de cambio (2) – PONERSE

 

VERBOS DE CAMBIO

Son verbos que expresan cambios reversibles o irreversibles (voluntarios o no), y que se utilizan muy frecuentemente en español. Trataré de dar aquí indicaciones importantes acerca de su uso, principalmente para los estudiantes brasileños, que suelen confundirse mucho al utilizarlos.

Hay muchos verbos de cambio. Me detendré aquí a comentar el uso de los principales: hacerse, ponerse, quedarse y volverse.

(2) PONERSE

Se usa con adjetivos, adverbios y locuciones que designan estados circunstanciales o episódicos, que aceptan, además, el verbo estar.

Ponerse cerca / de malhumor/ de pie / enfermo / hecho una fiera / junto a algo o a alguien / de acuerdo / áspera / de costado / junto a la ventana.

Los cambios de estado pueden ser voluntarios o intencionales (ponerse de costado) o estar sujetos a la voluntad o la intención del que los experimenta (ponerse contento / ponerse enfermo).

Ponerse se usa con adjetivos que designan propiedades físicas de las personas relativas a:

1)  su aspecto o su apariencia (colorado, derecho, elegante, enfermo, guapo, pálido);

2) su estado anímico (alegre, celoso, serio, triste, taciturno, contento, nervioso);

3) su comportamiento con los demás (impertinente, insoportable, pesado, severo, tajante, coqueta, altanero, eufórico, moribundo, melancólico, gordo, delgado).

Sin embargo, en el español europeo se usa quedarse uno delgado, y quedar uno delgado, en el español rioplatense.

El sujeto de ponerse puede ser no personal:

1) El día se puso nublado.

2) El tiempo se puso peor.

3) El blog se puso de moda.

4) La leche se puso agria.

5) Las flores se pusieron marchitas/mustias.

6) Las paredes se pusieron negras.

7) El cielo se puso gris / despejado.

8) El dedo se ha puesto morado.

No se usa ponerse con participios truncos, es decir, que no terminan en -ADO o -IDO, como: lleno, maduro, seco, junto, harto, corto, suelto etc.

 

Verbos de cambio (1) HACERSE

VERBOS DE CAMBIO

Son verbos que expresan cambios reversibles o irreversibles (voluntarios o no), y que se utilizan muy frecuentemente en español. Trataré de dar aquí indicaciones importantes acerca de su uso, principalmente para los estudiantes brasileños, que suelen confundirse mucho al utilizarlos. Hay muchos verbos de cambio. Me detendré aquí a comentar el uso de los principales: hacerse, ponerse, quedarse y volverse.

(1) HACERSE

El verbo hacerse se utiliza con predicados que expresan cualidades estables o caracterizadoras de personas y cosas. Los atributos que se construyen con hacerse también admiten el auxiliar ser, pero a veces rechazan estar (era, está, se hizo muy famoso), aunque  lo aceptan en algunas interpretaciones (estar fuerte/tenso/difícil/claro/viejo).

Los días se hacen largos.

Se hizo noche de repente.

Las soluciones se hacen inevitables.

Me hice vegetariano / vegano / budista 

Se hizo abogado / médico / presidente de la empresa / director general de la clínica / millonario / viejo de repente.

Me hice bailarín de flamenco muy joven.

Se hará necesario tomar una determinación.

La situación se hacía cada día más tensa.

Se hizo clara su incapacidad para resolver el problema.

La imagen se hizo nítida después de prender la luz.

El ruido de la lluvia se hizo claramente perceptible.

Se hacía imprescindible su presencia.

Se hizo amigo de todos.

HACERSE también se utiliza con expresiones que designan comportamientos fingidos temporales: hacerse la despistada / remolona / simpática / sorda / tonta / viva / sorprendida / el sueco (disimular algo) / el desentendido.

HACÉRSE(LE) A ALGUIEN + ADJETIVO: expresa la forma en que se percibe alguna propiedad o la manera en que esta resulta para alguien.

El viaje se me hacía eterno.

La vida en el pueblo se le hacía imposible.

HACÉRSE(LE) A ALGUIEN + SUSTANTIVO: 

Se me hizo la boca agua, cuando vi la torta de chocolate.

Cuando empecé mi doctorado, estudiar e investigar, se me hizo una obligación diaria.